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Falleció el querido Luis “Bocha” Maciel, uno de los máximos referentes del fútbol duraznense

A la edad de 81 años, falleció el querido Luis “Bocha” Maciel, uno de los máximos referentes del fútbol duraznense de todos los tiempos.

A modo de breve, y muy apretada síntesis, Maciel, como jugador, fue Campeón del Ciudad de Durazno con Unión Juvenil; Campeón del Interior con Independiente de Flores en 1969 (junto a los también duraznenses Santiago Ramón “Tito” Techera y Luis “Cacho” García); jugó en Peñarol de Montevideo a finales de la década de los 60 y con la “Roja del Yí” Campeón del Sur y del Interior 1961/62.

Como Director Técnico, además de Campeón con clubes de Durazno, se coronó BiCampeón del Sur con Durazno en 1987; 1988; 1992; 1993 1996, siendo el DT de Durazno que ganó en 1990 la primera y única edición de la “Copa de los Mejores”, que reunió a las selecciones que hasta ese momento habían sido alguna vez Campeonas del Interior.

-Velatorio hoy, hora 13.00 en Empresa Previsora Regional, calle 19 de abril 824, Sepelio hora 15.00 en cementerio de Durazno

Ahora es el canchero del estadio Landoni.
EL “BOCHA” MACIEL Y EL PEÑAROL DE LOS SESENTA

“Ahora me parece un cuento de Hadas”, dice Luís Gualberto Maciel, “el bocha”, rememorando su pasaje por Peñarol en la década del ’60, cuando compartía vestuario con los grandes jugadores “carboneros” que ganaron todo a nivel intercontinental. Maciel es ahora funcionario municipal, encargado del campo de juego del estadio “Silvestre Octavio Landoni”. El mismo piso en el que corrió interminablemente por la puna derecha y en el que grito tantas veces “Durazno campeón.!!”. Sigue en lo que le gusta, después de su carrera como futbolista, continuada desde la dirección técnica, donde logró torneos del Sur con Durazno, considerado uno de los mejores técnicos del fútbol del interior.

En su casa de Durazno el popular “bocha” Maciel repasó con particular estilo detalles de lo que fue aquella rica historia, plagada de vivencias y de anécdotas, cuando con dieciocho años recién llegado de Durazno compartía la habitación con Pablo Forlán o recordando la vez que en un clásico, el “tito” Néstor Goncalvez, se le acercó y le dijo por lo bajo antes de patear un penal que no mirara a la cara a Roberto Sosa.



“Tuve la suerte de jugar en el ’61, ’62, y a mediados del ’63 surgió un pase de Luís Varela a Peñarol y yo iba a Liverpool, y ahí tuve una lesión importante, pero también un poco decidí de que yo no quería salir de Peñarol porque en ese tiempos los equipos chicos no estaban muy bien, había otros muchachos amigos que estaban a préstamo y sabia lo que padecían en lo económico”. Maciel recuerda que en aquel Peñarol había otros duraznenses que lo cobijaron. “jugaba mi tío Héctor Maciel y Carlos Chávez, que jugó también en Montevideo Wanderers, hoy fallecido (campeón sudamericano del ’59)”. «No era fácil jugar poder jugar, era la época de Maidana, Lescano, Edgardo (González), el “tito” (Goncalvez), Matosas, Abaddie, Rocha, Sasía, Spencer, Joya, todos los “monstruos”, inclusive yo tuve la suerte de alternar en primera”.

Una curiosidad que surge de la charla con Maciel es que cuando el “pardo” Abaddie llegó desde Italia a Peñarol “jugó de tres”. “Abaddie en el primer partido que vino jugó de 3 en la reserva, porque entendía el técnico, que era el bulgaro Bella Guttman, que Ricardo Moran y yo teníamos que jugar. Justo vino una lesión mía contra Defensor en la reserva y (Abaddie) pasa a la reserva, y en primera jugaba Carranza Fernández o Moacir, que era suplente de Didí en el Mundial del ’58, que a veces jugaba de puntero derecho. Después Abaddie anduvo muy bien en reserva, agarró la primera y no salió nunca mas; era un excelente compañero. Te imaginas que en la primera práctica que fue en Las Acacias, cuando Abaddie apareció habían como tres mil personas esperándolo”, relata el carismático ex jugador.


COMPARANDO.
“Antes era más difícil jugar”, señala, y explica que “a veces le explicó a los muchachos acá; hoy van con mucha facilidad, practican los prueban, incluso ha estado mi hijo ahí (Javier, 18 años), pero para ir, ¡¡había que jugar en Peñarol!!, y si erraban en una reserva no morías hasta tercera cuarta y podías estar meses; ahora volvés con una facilidad asombrosa”. Cuando Maciel llegó a Peñarol procedente de Juvenil de Durazno, tenía 18 años, recién había terminado de jugar el Sur con la selección. “A los 19 tuve la suerte ya de jugar en Primera, que inclusive un día cuando vino Beragudman preguntó al plantel de tercera si ya teniamos 20 años los que habíamos jugado en primera; teniamos 18 y éramos Carlos Pérez, que era de Santa Lucía, y yo”.


EL PARDO ABADDIE Y EL CALOR…

“Siempre decimos los viejos que antes era mejor, no, yo creo que antes era mas profesional, había mucho más técnica, hoy se corre mucho más, yo muchas veces en pleno enero hablaba con Abaddie que tenía una gran amistad y yo le decía que era brava para el, y me explicaba “hago tres carreras, dos centros y dos goles de Spencer y está el partido liquidado, después no corro más..!!era un monstruo..” (risas).
Maciel jugó en Juvenil de Durazno, integró varias veces la selección de los “rojos del Yí”, incluso fue campeón del Interior con Independiente de Flores, junto a otros dos coterráneos; el golero Santiago “Tito” Techera y el centrodelantero Luís “Chancho” García. Como director técnico de Durazno ganó cinco campeonatos del Sur, una Copa de Campeones y dos vicecampeonatos del interior de selecciones. Hora da cátedra dentro de la cancha.., dejándola espectacular como luce el gramado del estadio Landoni.

FUENTE: Victor Darwin Rodriguezen y VDR

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